viernes, 5 de junio de 2026

Telarañas y mas telarañas.

Despertando con la mente pesada por la excesiva dosis de fármacos para dormir. Excesiva ya que me vi obligado a tomar un "rescate" de pastillas para conciliar el sueño. Esto fue debido a que mi compañero de habitación tenia el teléfono sonando todo el rato, una alarma de recepción de datos. Aleatoriamente sonaba el "píp, píp". Esta persona está en un estado bastante deteriorado. Finalmente se llevaron el teléfono al control de enfermería. Y a mi me dieron el rescate, ribotril en gotas azules. Este funcionó a la perfección, sin embargo hace que me haya levantado totalmente idiotizado. Deseo esta noche no ocurra lo mismo. Son los precios a pagar por experimentar la vida desde distintos ángulos. Y esta percepción es extremadamente monótona y sin el portátil crece la apatía de manera exponencial. Sin embargo mi mente ZEN siempre encuentra algo en que entretenerme, eso no implica quitar el aburrimiento, es un poco rodearlo y apartarlo, quitándole peso. Cuando no disponía del portátil ni de los dos PC de sobremesa del centro, apañados para no poder iniciar sesión ni otros comportamientos peligrosos en cuanto a virus. Era el paseo pasillo arriba pasillo abajo, arrastrando casi los pies para bailar una canción siempre presente que habla del desamor y de la apatía. Esto se intento por mi parte paliar con fármacos anti Parkinson como el akineton o algo parecido, que me receto mi psiquiatra cuando le comente sobre sus efectos secundarios o extra piramidales. 

Entonces a sido levantarme todo confuso y la mente pegada a telarañas propias y del lugar, siempre presentes para algunos internos que ya se han acostumbrado a sentirse incompletos o capados como los dos PC de sobremesa que curiosamente antes de llegar yo, nadie usaba. Uno de ellos ni tan siquiera tenia su mouse. Yo como ya imaginé, que al momento de usar los ordenadores, alguien más empezaría a usarlos, cosa que así ha sido. Compré un ratón para la torre desprovista de el. Es un paso por delante, algo dado por la experiencia que tengo analizando a las personas. Cuando me senté en esta sala de TV a trabajar con los PC para reparar mi portátil e instalar un sistema operativo, ya intuí que pronto vendría algún interno, y no deseaba conflictos. Comprar el ratón faltante era primordial.  Afortunadamente pronto se cansan de usar el PC y así puedo yo trabajar con mi paz personal.

Así pues para paliar el efecto de telaraña de la farmacología extra de ayer, lo primero ha sido salir a la calle a tomar un café, he intentado conectarme con el wifi del centro pero no ha sido posible. Demasiado lejos. Finalmente he tomado dos cafés; incluso he comprado un paquete de Winston a pesar que apenas fumo tabaco. Si lo hago es porque es muy difícil no fumar en estas condiciones. Llevo ya largos meses vapeando, pero como he dicho aquí en este lugar fumar es una conquista al aburrimiento.  

El chico ciego es para los internos más "malévolos o cachondos" una especie de mascota para abrazar, besar, incluso "putearlo" en el buen hacer. Soplar cuando enciende un pitillo, rascarle la cabeza como si de una mascota se tratara, etc. Juegos graciosos para reírnos juntos incluido claro que esta persona joven se ríe con nosotros. Llevo un rato escribiendo y ya el café se encuentra en su fase de subida apartando telarañas propias. 

Hasta el próximo articulo.



   Ángel Navarro Batista 05/06/2026 (c)


    Abufalia es mi pseudonimo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentar

Despertar

Despertando Representaciones de imagenes altamente conceptuales disfrazadas, de recuerdos y sensaciones magnificadas; la urgencia d...