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miércoles, 4 de octubre de 2017

Etéreos mundos como recuerdos del sueño







Opus 5



Con pasos largos pero pesados me dirijo al mar. Las calles van cambiando de forma al ser recorridas. Cambian, pero permanecen en esencia. Este dolor indefinido que obliga a actuar, de intuida naturaleza externa. Es cada día más doloroso, intenso y agudo.

Al bajar de la estación de metro, mientras subía las escaleras de piedra con una mano en el pasamanos, pude comprobar la realidad del movimiento de lo supuestamente fijo, estancado, anclado. Pero no cambiaba con rapidez, excepto algunas construcciones con fragmentos de recuerdos, de aquí y de allí remedando una realidad rota.

El sonido en esta realidad parece ejercer una influencia comunicativa y estar siempre presente.
El sonido de un coche evoca mensajes sin sentido, pero existe una comunicación con lo desposeído de alma. Es el diablo sobrevolando la creación. Dios aquí no está, es tan horrible este lugar, que no puede ser imaginado por Dios. Pero esto no es cierto, ya que Dios si está. Dios es un objeto verdadero. Es tan solo que en esta experiencia se debe prescindir de Dios.

Queda lo dubitativo y temporal. Pero se le da la posibilidad de contemplar lo permanente y atemporal. Pagando el precio de mil dolores y tormentos inimaginables. Pago que se efectúa al principio sin convicción, y del que se obtienen pingües dividendos.

Aquello temporal que desea aprender, percibir su medio sin las orejeras culturales. Debe desprenderse de estas. Con privación de sueño, hambre, drogas si posee su conocimiento y dominio (¿?).

El Sol está saliendo lentamente mientras se levanta una suave brisa. Una brisa que parece arrastrase, tal vez acariciándose con todos los contornos que encuentra. Es una brisa sensual, sí.
Un sol blanco que describe un movimiento desconocido. Pero son las nuevas reglas de la realidad. Este es un mundo musical.  Los músicos del mundo no pueden dormir con tanto ruido. Los hemisferios cruzados no pueden dormir.

Al llegar a la playa sabe que el horizonte es finito. Es tan pequeño en realidad. Una simulación de distancias y proporciones. Muchas personas en la arena en múltiples posiciones y en una sola disposición. Las etéreas ordenes condicionantes del movimiento de la multitud hacia actos útiles., aquí carece de valor. Una abulia hipnotizante es arraigada y arrancada constantemente.
Es desagradable el estado ondulatorio, produce dolor.

¿Deseáis que continúe?

(C) Angel navarro batista. (Abufalia2)

   04-10-2017